Archivo | abril, 2015

Imagina que un día todo desaparece. Con el corazón en Nepal.

28 Abr

nepal

Imagina que un día todo desaparece. Y que tu sigues ahí. No sabes donde, pero estás vivo. Ni siquiera sabes qué queda, ni quién. Tu vida en ruinas, tu casa no existe, y no encuentras a tu familia. De hecho tu ciudad ha dejado de ser ciudad y tu país, casi no tiene fronteras, pues ha sido destruido en 2 minutos. Siglos de historia devastados en un simple seísmo de 7.8 grados en la escala de Richter que continúa teniendo réplicas no sabemos hasta cuándo.
Muchísima gente quiere ayudar, pero ni siquiera eso es fácil. No pueden dejar ir a cualquiera. En medio de una catástrofe, la logística es primordial, y es mejor no estorbar. (En Haiti se fué un equipo de bomberos de España por su cuenta de voluntarios, y se volvieron igual). La organización en el caos, es casi tan importante como la ayuda. Hay que mantener la calma y evitar más peligros. El que está debe saber muy bien qué hace, los peligros que corre y cómo trabajar.
El primer equipo de rescate español ha llegado ya a Nepal, sanitarios, bomberos y perros de rescate. Han conseguido rescatar con vida a muchas personas que han estado aplastadas entre ruinas 72 horas después del terremoto. 72 HORAS DE INFIERNO. No me lo quiero imaginar. Sin agua, sin comida…y con miles de heridas mínimo.
La foto de niños a mi me parte el alma. Niños que sonríen a pesar de todo. Las catástrofes son tan injustas como inevitables. Pueblos enteros. Y ahora sin recursos.
Ante tal catástrofe hay quien sólo ve el peligro y la parte mala, lo duro que debe ser. (Y lo es) Pero quién me dice que no reconforta, poder encontrar una sonrisa ante tal pesadilla.
El ser humano es superviviente. Y de las tragedias, a veces nacen los sentimientos más bonitos por desgracia, en el resto de personas.
Porque lo importante es esto. Lo importante es lo que cuando falta, te impide volver a ser tu, y aún así, lo intentas, porque lo importante es la vida, y lo importante es intentar ayudar en la medida de lo posible a las personas que lo necesitan, y lo que recibes debe ser mucho más grande que lo que das.
Admiración absoluta por esas personas que están allí ayudando. Admiración y envidia en gran parte. He mirado el correo 15 veces en lo que va de día, con miedo y con ganas a la vez.
De momento me reconforta muchísimo como enfermera y como persona, ver que de forma voluntaria, se han enfundado en unas botas de trabajo, casco y guantes, 6 o 7 personas que salieron ayer con la esperanza de encontrar vida ante la tragedia, arriesgando la suya ante una nueva réplica.
Y es que eso es vocación. Y lo demás, lo demás es trabajo. Bonito, pero lo primero es lo que te hace distinto.
Y hoy, como en tantas ocasiones me vuelvo a plantear…¿realmente tenemos problemas? No sabemos lo que tenemos con dormir en una cama y tener bajo el mismo techo con salud a los nuestros. De verdad que no lo sabemos. ¿Qué tal si valoramos lo importante que ya tenemos antes de quejarnos por cosas absurdas? Si la tragedia no tiene ningún fin, al menos que sirva de algo, al menos, de reflexión.
#Nepal

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