Archivo | julio, 2011

Todos los días tienen ese instante…

17 Jul

Incluso en estos tiempos
veloces como un Cadillac sin frenos,
todos los días tienen un minuto
en que cierro los ojos y disfruto
echándote de menos.

Incluso en estos tiempos
en los que soy feliz de otra manera,
todos los días tienen ese instante
en que me jugaría la primavera
por tenerte delante.

Incluso en estos tiempos
de volver a reír con los amigos,
todos los días tienen ese rato
en el que respirar es un ingrato
deber para conmigo.

Y se iría el dolor mucho más lejos
si no estuvieras dentro de mi alma,
si no te parecieras al fantasma
que vive en los espejos.

Incluso en estos tiempos
triviales como un baile de disfraces,
todos los días tienen unas horas
para gritar al filo de la aurora,
la falta que me haces.

Incluso en estos tiempos
de aprender a vivir sin esperarte,
todos los días tengo recaídas
y aunque quiera olvidar no se me olvida
que no puedo olvidarte.

A pesar de los errores…

6 Jul
Era una mañana como cualquier otra. Yo, como siempre, me hallaba de mal humor.   Te regañe porque te estabas tardando demasiado en desayunar, te grite porque no parabas de jugar con los cubiertos y te reprendí porque masticabas con la boca abierta. Comenz…aste a refunfuñar y entonces derramaste la leche sobre tu ropa. Furioso te levante por los cabellos y te empuje violentamente para que fueras a cambiarte de inmediato. Camino a la escuela no hablaste. Sentado en el asiento del auto llevabas la mirada perdida. Te despediste de mi tímidamente y yo solo te advertí que no te portaras mal.   Por la tarde, cuando regrese a casa después de un día de mucho trabajo, te encontré jugando en el jardín. Llevabas puestos unos pantalones nuevos y estabas sucio y mojado. Frente a tus amiguitos te dije que debías cuidar la ropa y los zapatos, que parecía no interesarte mucho el sacrificio de tus padres para vestirte. Te hice entrar a la casa para que te cambiaras de ropa y mientras marchabas delante de mi te indique que caminaras erguido.   Mas tarde continuaste haciendo ruido y corriendo por toda la casa. A la hora de cenar arroje la servilleta sobre la mesa y me puse de pie furioso porque no parabas de jugar. Con un golpe sobre la mesa grite que no soportaba mas ese escándalo y subí a mi cuarto.   Al poco rato mi ira comenzó a apagarse. Me di cuenta de que había exagerado mi postura y tuve el deseo de bajar para darte una caricia, pero no pude. ¿Cómo podía un padre, después de hacer tal escena de indignación, mostrarse sumiso y arrepentido?.   Luego escuche unos golpecitos en la puerta. “Adelante” dije adivinando que eras tu. Abriste muy despacio y te detuviste indeciso en el umbral de la habitación. Te mire con seriedad y pregunte: ¿Te vas a dormir?, ¿vienes a despedirte?. No contestaste. Caminaste lentamente con tus pequeños pasitos y sin que me lo esperara, aceleraste tu andar para echarte en mis brazos cariñosamente.   Te abrace y con un nudo en la garganta percibí la ligereza de tu delgado cuerpecito. Tus manitas rodearon fuertemente mi cuello y me diste un beso suavemente en la mejilla. Sentí que mi alma se quebrantaba. “Hasta mañana, papito” me dijiste.   ¿Que es lo que estaba haciendo?, ¿por qué me desesperaba tan fácilmente?   Me había acostumbrado a tratarte como a una persona adulta, a exigirte como si fueras igual a mi y ciertamente no eras igual. Tu tenias unas cualidades de las que yo carecía: eras legitimo, puro, bueno y sobre todo, sabias demostrar amor.   ¿Por qué me costaba tanto trabajo?, ¿por qué tenía el hábito de estar siempre enojado?, ¿qué es lo que me estaba aburriendo? Yo también fui niño.   ¿Cuándo fue que comencé a contaminarme?. Después de un rato entre a tu habitación y encendí una lámpara con cuidado. Dormías profundamente. Tu hermoso rostro estaba ruborizado, tu boca entreabierta, tu frente húmeda, tu aspecto indefenso como el de un bebe.   Me incline para rozar con mis labios tu mejilla, respire tu aroma limpio y dulce. No pude contener el sollozo y cerré los ojos. Una de mis lagrimas cayo en tu piel. No te inmutaste. Me puse de rodillas y te pedí perdón en silencio. Te cubrí cuidadosamente con las cobijas y salí de la habitación.   Si Dios me escucha y te permite vivir muchos anos, algún día sabrás que los padres no somos perfectos, pero sobre todo, ojalá te des cuenta de que, pese a todos mis errores, te amo mas que a mi vida. Dicen que Dios escribe derecho sobre renglones torcidos.     Desconozco su Autor  

¿La era de los avances?

6 Jul

…Si la ciencia sigue invirtiendo más en virilidad y estética que en investigación sobre el Alzheimer, con 80 tacos, seremos los viejos que más dura la tendremos y las viejas con las tetas más gordas, pero nadie recordará para qué…

El cuerpo grita lo que la boca calla…

6 Jul

Aqui dejo esta interesante reflexión de Nelson Torres, Doctor en Psiquiatría (UCV) y experto en Psico-neuro-inmunolinguistica PNIL en Venezuela:    Puede ser que no siempre sea así, porque efectivamente no somos eternos, pero podemos tal vez vivir con… mejor calidad de vida, y evitar sufrimientos innecesarios….          EL CUERPO GRITA … LO QUE LA BOCA CALLA”      “La enfermedad es un conflicto entre la personalidad y el alma”. Bach.      Muchas veces…    El resfrío “chorrea” cuando el cuerpo no llora.    El dolor de garganta “tapona” cuando no es posible comunicar las aflicciones.    El estómago arde cuando las rabias no consiguen salir. La diabetes invade cuando la soledad duele.    El cuerpo engorda cuando la insatisfacción aprieta    El dolor de cabeza deprime cuando las dudas aumentan.    El corazón afloja cuando el sentido de la vida parece terminar.    La alergia aparece cuando el perfeccionismo está intolerable.    Las uñas se quiebran cuando las defensas están amenazadas.    El pecho aprieta cuando el orgullo esclaviza.    La presión sube cuando el miedo aprisiona.    Las neurosis paralizan cuando el niño interior tiraniza.    La fiebre calienta cuando las defensas explotan las fronteras de la inmunidad.    Las rodillas duelen cuando tu orgullo no se doblega.    El cáncer mata cuando te cansas de “vivir”.    Y tus dolores callados? Cómo hablan en tu cuerpo?      Muchas veces la enfermedad avisa que te estas equivocando de camino    El camino a la felicidad no es recto. Existen curvas llamadas EQUIVOCACIONES, existen semáforos llamados AMIGOS,luces de precaución llamadas FAMILIA, y todo se logra si tienes:    Una rueda de repuesto llamada DECISION,    Un potente motor llamado AMOR,    Un buen seguro llamado FE,  Abundante combustible llamado PACIENCIA …

Tiempo relativo…tiempo…

5 Jul

Y no nos enteramos, hablamos de ello, escribimos sobre lo que deberíamos hacer, leemos pensando que es lo que debemos y que lo haremos, lo hacemos cuando pasa algo recientemente, pero lo olvidamos de nuevo…QUE LA VIDA ES MUY CORTA, tan corta que no sabemos si mañana estaremos aquí…viendo el reportaje del 11 M te das cuenta la de cosas que me quedarían por hacer, por decir, y por sentir, si esto se acabara mañana… Sabe todo el mundo que te importa, que te importa?…. has dicho todo lo que sentias hoy? miedo ha hacerlo…? miedo? miedo me dá a mi morirme mañana dejando cosas a medias, frases inacabadas,momentos por vivir…y todo por pensar en el tiempo….que hay suficiente…no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos…