El odio a la larga mata antes y de una forma mucho más triste que el cáncer.

11 Oct

Llevo varios días leyendo acerca del pequeño Adrián, las barbaridades que una niñata ha comentado por redes sociales.
Llevo varios días leyendo también que ahora se habla de “antitaurinos” o no, y de que si viva el toreo o no.
A mi no me gustan los toros, y aunque sea una cagona y de cerca me cuesta tenerlos, odio que se maltrate a los animales, odio que se maltrate cualquier cosa y mucho menos que se maltrate a una persona.
Cuando alguien muestra ese odio sea de la forma que sea, la que dudo mucho que tenga cura es ella. El odio a la larga mata antes y de una forma mucho más triste que el cáncer.
Ojalá te cures Adrián, estás en las mejores manos y en un país pionero en muchas técnicas.
Y ojalá cumplas tus sueños, cuando a medida que crezcas, decidas si quieres ser torero, o dedicarte a investigar la vacuna que cure el alzheimer. Que seas lo que tu quieras ser.
Mucho más allá de aprovechar la ocasión para crear un debate y poner la imagen de un niño de por medio, tengo claro que no me gusta que se maten animales, pero que respeto que cada cual, sea apasionado de lo que quiera.
No voy a ir a los toros porque no me gusta ver eso.
Pero lo que tampoco me parece es entrar en un debate absurdo, ahora no nos haremos amigos por el recurso de la pena.
NO.
La única inhumana aquí, es la “persona” que le desea la muerte a un niño defendiendo la de los animales.
Se nos va la cabeza.
Un niño no tiene uso de razón. Cuando la tenga, se dedicará a lo que le de la gana, y podréis criticarlo o no, pero jamás se debe coartar la libertad de soñar, y de ser lo que quieras ser mucho menos, sin saber si llegaras a soplar la siguiente vela.
Esa crueldad si que no tiene cura, y va más allá de todos los comentarios leídos. No hay quimioterapia que acabe con el odio humano.
Ojalá tu seas feliz y recapacites sobre la absurda polémica que has levantado.
Y ojalá Adrián, te hagas grande, y seas lo que tu quieras ser con conocimiento de causa.

Esquivando al destino…

8 Oct

Y allí estaba ella, junto a él. Su novio de hacía algunos años…con el que había compartido muchas vivencias, al que quería, sin el que ya no se imaginaba…el hombre “perfecto”.

Aquella misma mañana mientras recordaba todo lo que le hacía falta, olvidó algo. Y fue a comprarlo a toda prisa, aún había tiempo, a un sitio donde no solía ir y a un lugar por el que no solía pasar mucho. Ni ella ni él. Aquella misma mañana, se quedaba a cuadros al ver al hombre con el que había compartido 15 años de su vida, al que había amado con toda su alma, y con el que se imaginaba en el altar desde niña. Allí estaba él, con un amigo, paseando justo en ese sitio, y a esa hora, en ese lugar por el que nunca pasaba tampoco.

Se saludaron se esa absurda manera que saludamos a las personas que han dormido con nosotros más noches que nosotros mismos…de esa dulce manera en la que dos desconocidos con media vida de recuerdos en común se saludan.

¿Qué tal la vida?.

Me caso hoy, respondió ella.

Con un sepulcral silencio y miradas que se evitan, todos sonreímos. Su amigo, y su amiga. Y ellos dos.

La mujer y el hombre que más se habían amado en el mundo. Cada uno tenía su vida, pero nunca se olvidaron. Hablaban a veces a escondidas, y nunca se supo si se vieron alguna vez más. Sin embargo, sus ojos eran cómplices aquel día, con aquella complicidad del que sabía que se tiraba de cabeza al vacío dejando el arnés arriba, justo para estrellarse.

Con esa absurda complicidad, de los que quieren aparentar que no les escuece el alma al enterarse que su alma gemela, la que ha cometido errores, la que le ha hecho llorar, reír, esa persona que nunca olvidará, hoy toma ese camino junto a otra.

Qué cobardes somos, qué mediocre resulta a veces eso que llamamos amor. Hoy en día la gente se conforma con “ser feliz” y eso a lo que llaman felicidad, es lo que bajo mi punto de vista les resulta cómodo.

Viven al lado de personas que no les remueven el alma, se siguen acordando cada día de cómo era dormir con el otr@, de cómo le besaba, incluso a veces, comparan a sus parejas sin querer con esos, a los que decidieron sacar de su vida…

Siempre dicen que no puede ser, pero los ojos no mienten, los nervios no engañan y ellos no estaban tranquilos.

Nadie se alegraba de esa boda en ese momento, ni ellos, ni su amiga, ni la propia novia que veía como su vida pasaba delante de ella, y tomaba el camino “correcto”.

Correcto, cómodo…perfecto.

Mediocridad. Eso es lo que me define a mi las relaciones de hoy día cuando alguien prefiere estar en otro lugar, y sigue a tu lado porque es lo que toca.

Ojalá yo no sea nunca, una de esas personas, ni el que vive engañado, ni al que engañan viviendo…que no hace falta el contacto físico para ser infiel, que no hace falta vestirse de blanco para amar de verdad…y que a veces, el destino, si existe, el destino aparece cuando tiene que aparecer y nos recuerda que hemos sido cobardes, que no lo hagas…pero seguimos adelante, seguimos con la vida perfecta que esperan los nuestros, con el hombre de dinero que le gusta a papá, con la mujer de carrera y trabajo estable, con lo que ven los otros, sin acordarnos, que sólo vivimos una vez, que la vida es para arriesgarse y para amar de verdad, y que los ojos, son el destino de nuestra felicidad, aunque a veces, esquivemos a ese destino justo cuando pasa delante nuestra.

Y fueron “felices”, y comieron lo que tocaba. Lo que la sociedad esperaba que comiesen. Y no, jamás fueron perdices.

Los auténticos ángeles nos llaman “tita”…

10 Jul

Hay momentos en tu vida profesional, que tienes que coger aire, respirar, y decirle a la compañera que te venga a preguntar algo, que se espere un segundo porque no te salen las palabras.
Puede que no sea la mejor enfermera de la UCI, o que nunca lo llegue a ser, pero en mi profesión hay una cosa que nunca pierdo, y es la EMPATÍA, esa palabra que tan a fuego nos grabó algún que otro profesor.
Os pongo en situación:
8:15 de la mañana, entra la visita a la UCI, y sigo teniendo a mi paciente, de 42 años, lesionada medular de una forma tan absurda como jodida, jodida para toda la vida. Ella no puede hablar, sólo vocaliza, ya que tiene una traqueostomía, y un tubo que le ayuda a respirar. Su ánimo tiende a ser bajo, está deprimida y la hemos visto sonreir en situaciones contadas. Por decir, podría decir, que no todo el personal de la UCI, consigue entender lo que le pasa, cuesta que se le entienda, y lo que nos demanda continuamente al no poder hacer NADA por si sóla.
Entra la visita y me comenta su madre y su padre, que tiene la cara de la bondad en persona, persona mayor, que acepta todo lo que le depara la vida con su mejor sonrisa.
Me comenta que hoy vendrá a verla su sobrina de 14 años recién cumplidos, su ojito derecho, a la que mi paciente ha críado, y la que no la ve desde que ocurrió todo en mayo.
Entra por la puerta y en ese instante, a mi paciente se le ilumina la cara y el alma, y ella, su sobrina, habla con su “tata” como si nada pasara.
La entiende a la perfección, utiliza bata, y guantes como si toda su vida lo hubiese hecho, y para nada, observa las miles de cosas que la rodean.
Su sobrina se ha centrado en su “tata” en ponerla al día de todos los cotilleos del instituto, de sus primos, le ha enseñado fotos en el móvil de toda la familia, y hasta le ha leído sin titubeo una preciosa carta que le tenía escrita. No ha callado en ningún momento de la visita, y la madre de la criatura, me ha advertido que le ponga dos paracetamoles cuando se vaya el lorito!
Es la primera vez que veo a mi paciente como si nada hubiera pasado. Actúa normal, la complicidad es absoluta y la felicidad reboza en su rostro.
Y me pongo en situación, y me imagino lo que debe a ser para esa cría ver a su tia, a la que siempre se ha pegado y tenido como referente, postrada en una cama, sin poder mover ni un ápice nada de su cuerpo, y que pide ayuda para que su cuello no se vaya hacia los lados.
Sinceramente esa niña, la ha entendido mejor que nadie en estos meses, estoy segura.
Me asombra la capacidad para normalizar la situación y sin decirle nada, transmitirle a su tía la seguridad de que nada ha cambiado entre ellas, que todo sigue igual, que seguirá siendo su tata, su mano derecha, a la que le cuente todo, y a la que más quiere.
Y me he puesto en situación, porque se lo que se quieren, y me he imaginado a mi sobrino, en su lugar, y no he podido evitar tragarme las lágrimas, pensar que nunca más podrá abrazarla en condiciones y sentir impotencia y alegría.
Impotencia porque se tengan que vivir estas situaciones tan crueles, y alegría, por saber que los sobrinos son esos hijos que los hermanos nos regalan para alegrarnos la vida, sea la situación que sea, y es que esa complicidad, sólo la da esa relación tan especial, que tiene una tía con su sobrin@.

Ahora voy a escribir yo.

9 Abr

Llevo tiempo sin escribir nada por estos sitios.

Dice el gran Sabina, que cuando se está enamorado, se escribe menos, y puede que sea verdad. Ultimamente no tengo esa necesidad de desahogo que encuentro en la escritura. Pero hace dos días necesité escribir. Escribí para dar las GRACIAS a una situación que era casi imposible y se dió. Pero esa es otra historia.

Ahora quiero escribir para decirte a ti, que hoy estás decepcionada, hundida, y sobre todo defraudada que los problemas no los tiene la persona que experimenta estos sentimientos…

El verdadero problema lo tiene quien los causa, y lo tiene doblemente. Primero, porque por su forma de actuar, puede perder muchas cosas, porque la soberbia y la mentira, aunque a veces creas que te hagan avanzar en la vida, no es más, que la más grande zancadilla que te pones a ti mismo. Porque la ausencia de humildad, genera una soberbia, que te aleja de las personas inteligentes, esas personas que no buscan tu mediocridad, tu doble sentido en todo, tu beneficio propio por encima de todas las cosas, tu falsedad, y tu vida con la que ni siquiera tu estás agusto. Quizás no seas consciente del gran problema que tienes, si tienes la necesidad de ser así, pisando a quien tengas que pisar para subir escaleras. Pero a pesar de todo esto, el verdadero y para mi, peor problema es que la consecuencia de todo esto, es perder a gente que confiaba en ti, que te apreciaba y que te valoraba, por encima de tus posibilidades.

A mi no me da pena la gente así. Lo siento. Ojalá me la diera, pero no. A mi me da pena, la gente que se lo curra, y no llega a donde debería estar. (Aunque llegaran, de una forma más lenta, pero durarera). La gente que pisa, no me da pena, me da mucho asco, y pena, sí, pero pena de pensar qué vida más mediocre deben llevar para llegar a ese nivel de pasotismo.

Pero tú, no tienes el problema. Tú no. Tú tienes un don. Tú lo pasarás mal unos días, a tí esto te hará desconfiar un tiempo, y hasta llorarás culpándote. Pero no. Tú no tienes el problema. Tú has actuado desde la confianza y la máxima bondad. Tú has actuado desde la nobleza, hasta cuando los demás pensábamos que te estaba dando igual. No. Estabas esperando un cambio, por esa persona. Y sólo tú, confiabas en ella. Ni cuando siquiera ella lo hacía.

Tú no tienes el problema, tú tienes un don.  Y aunque ahora no sepas verlo, lo verás cuando pasen unos días y sigas teniendo a tu lado a gente que te quiere, sigas consiguiendo las cosas por ti mismo, sigas levantando cuando se ha caído al que se cayó mientras te ponía la zancadilla, y seguirás brillando con luz propia, y sin necesidad de pisar a nadie. Porque tú no necesitas hacer nada para destacar. Porque ser buena persona es una actitud, y la nobleza, la educación, la templanza, y sobre todo, la clase, o se tiene o no se tiene.

Y por eso voy a escribir yo hoy, para que tú, que quizás algún día leas esto, que estás en esta situación o has estado, tengas claro, que el problema no lo tiene el que se decepciona y el que confía, si no el que se aprovecha de la nobleza de los demás. Y el problema, lo tiene, porque tú, dolida, seguirás brillando, mientras quien pretende elevarse, se apaga por fundir su propia suerte. Suerte, eso que a ti nunca te hizo falta y muchos tuvieron al encontrarte.

Qué pocos sabrán aprovecharlo…pero qué acompaña estarás siempre por ellos.

Nunca cambies lo que te hacer ser especial.

Tita, ¿para qué voy a estudiar? #Entiemposdeelecciones

7 Dic

A esta pregunta me he enfrentado hoy.

Mi sobrino, de 14 años, tiene que ir decantándose por un futuro no tan lejano.

Desde siempre, ha sido buen estudiante, aunque cada vez lo noto más desmotivado. Hoy me ha contado que cree que va a estudiar un módulo de grado medio, lo cual me parece muy respetable y quizás acertado, pero, lo que no me ha gustado ha sido la realidad de su posible futura decisión.

Mi sobrino me ha dicho que el querría estudiar, pero que quiere trabajar joven. Y me ha puesto a mi de ejemplo que con 28 años, sigo pegada al teléfono en época de verano y navidades, o cobrando un sueldo de broma, por trabajar TOOOODOS LOS DÍAS Y TOOOODAS LAS NOCHES.

Mi sobrino me dice que sus tíos por parte de madre, no han estudiado nada, y con sus chapuces y sus trabajos, tienen sus casas, viven al día y tienen con mi edad quizás 3 hijos porque han podido tenerlos. Me dice que los ve triste a veces, porque muy felices no son, pero tienen independencia.

Yo con un nudo en la garganta, intento explicarle que en la vida, no es todo tener una carrera, que tienes que saber qué quieres hacer con tu futuro y que tener una casa y un hijo, no te garantiza la felicidad. Pero lo que si es muy importante es sentirte libre y que para sentirte libre no puedes ser un ignorante. También le explico que hay muchos ignorantes que tienen carreras, y que los módulos son una salida profesional muy buena hoy día.

Intento explicarle, que a día de hoy, no mire el dinero, que busque lo que le apasiona y que luche por sus sueños sin hacer caso a lo que le dicen los demás. Le cuento que hay gente mediocre que tendrá que ir toreando toda su vida y que nunca debe escuchar esos comentarios de los que se empeñan en convencerte de que no llegarás donde quieres.

“Yo te apoyaré hagas lo que hagas, pero quiero que seas feliz.”

Y se va. Y me quedo pensando en lo que me ha dicho.

Y quiero irme a vivir sóla, pero a día de hoy, no tengo estabilidad económica, y los ahorros se acaban, y la realidad es que tienes 28 años, una carrera preciosa, 2 master, 3 expertos, he perdido la cuenta de cuántos cursos, publicaciones científicas, 8 años de experiencia laboral repartidos por una inestable geografía y un sueldo que normalmente no es equivalente a tus estudios…y me paro a pensar que lleva toda la razón. Y sigo pensando que estudiaría enfermería porque es lo que me hace feliz, pero ahora que estamos en tiempo de elecciones, me da vergüenza escucharos, señores políticos.

Ese es el mensaje que se les inculca a nuestros niños. Que hoy día estudiar, realmente no vale de nada. Pierdes tiempo, dinero, y con el tiempo, casi la ilusión. Y es complicado que un niño vea que tiene que educarse, no por dinero, sino por no ser un títere del sistema el día de mañana.

No sé quién ganará las elecciones, pero sin duda, el objetivo os está saliendo de puta madre.

La población capta el mensaje de nuestro presidente y es que para llegar lejos, no hace falta tener nada.

Y qué pena que quién quizás pudiera ser alguien que descubriera la vacuna del SIDA, o que enseñara siendo maestro a un futuro científico, qué pena que elija el camino más fácil…ese camino al que al final todos acabamos llegando en los tiempos que estamos, después de dar tantas vueltas.

EL PARO.

#elecciones

El terrorismo y la empatía selectiva.

19 Nov

Pues qué queréis que os diga, a mi este tema me hace sangre, me preocupa y me duele.
Además del terrorismo, este tipo de noticias afloran lo peor y lo mejor de cada persona.
El terrorismo hace a algunos creerse mejores que otros.
Por supuesto que esas personas merecen lo peor, pero a mi . que una persona con dos años menos que yo, sea el cerebro de una matanza me preocupa, y bastante. Y me hace reflexionar más allá de bandos y de bombas.
Siglo XXI.
España, país que critica el terrorismo y país en el que nos creemos “liberales”, sigue educando para la desigualdad social.
España, sigue haciendo distinciones de sexo, y religión. Sigue sin compartir la orientación sexual libre de las personas, sigue haciendo daño.
España, país al que le duelen los muertos de occidente, pero que mira hacia otro lado si hablamos de otros lugares del mapa, esa hipocresía de la empatía selectiva que algunos tienen.
España, que distingue el dolor, según quien muera, y que justifica algunos muertos, “por contexto”, por “cercanía”, porque hay que matar a muchos “malos” y si caen unos pocos “buenos”, pues es como la quimioterapia con las células buenas, que también se las lleva. Inevitable.
Yo no se cual es la solución al problema, ni yo, ni los miles de ignorantes que escribimos opiniones por las redes sociales.
No estudio ciencias políticas, ni entiendo de terrorismo ni de soluciones.
Pero si que me gustaría que de vez en cuando, entre decidir si bombardear a un país, o no hacerlo, que alguien hablase de EDUCACIÓN.
Que si, que sería una solución a largo plazo, quizás muy a largo plazo, pero si nunca empezamos, esta lacra nunca terminará.
Hoy día, sentimos miedo, escuchas un ruido y no piensas ya que es un petardo, personas enamoradas, suspenden hoy viajes a París por MIEDO.
Eso es lo único que consigue el terrorismo y la violencia.
CAOS, MIEDO, y todo esto, aleja a los seres humanos.
Añadimos prejuicios, añadimos fronteras, y nadie se pone en lugar del otro. NADIE.
No quiero imaginarme lo que debe ser que tu país esté ardiendo, y tu familia como última opción decida SOBREVIVIR, y aún así te traten de TERRORISTA, de talibán…por intentar escapar de ese infierno.
En fin…es inevitable que me pregunte millones de cosas, y que lo que más me asombra es que los sentimientos que afloran sean ODIO Y RENCOR.
Yo siento impotencia y pena.
Impotencia por los inocentes que mueren, y pena, por las personas que por ser ignorantes, y haberse dejado manipular por una ideología extremista, deciden exponer su vida para matar, y morir.
Cuando esas personas tienen mi edad, siento PENA. Porque este mundo hace aguas, y sólo miramos colores, banderas y dioses…y con algunos comentarios que leo…hay más de un terroristas suelto, que hace daño y mata libertades simplemente con su ideología con la que se siente, buena persona y buen español.
Trabajar en pediatría, me recordó especialmente que TODOS, nacemos iguales, y que es la educación lo que nos define.
Lo dijeron hace muchos años.
“Educad a los niños, y no tendréis que castigar a los hombres”

 

leee

Tengo 7 aňos y acaban de decirme que soy diabético para siempre.

19 Oct

Eres un niňo totalmente normal y un día no paras de beber y de hacer pipí. Hace tiempo que estás más delgado y encima ni siquiera te gustan los dulces. Te llevan al hospital y ese mismo día te dicen que tienes para toda la vida una enfermedad que se llama diabetes, que tu páncreas no hace su función y entonces, tendrás que pincharte insulina después de pincharte antes en el dedo para medirte la glucosa en sangre antes de cada comida.
Te ponen 2 tipos de insulina distinta, te dan un peso para que midas las raciones de hidratos de carbono en cada comida, y ayer, no sabias casi ni lo que era el páncreas, salvo por ese dibujo del cuerpo humano que te enseñó tu profe en cono.
Una enfermera entra cada tres horas casi a medirte la glucosa hasta que te veas preparado.
Y esa misma noche te haces tu primera automedición. Y con 7 aňos coges y te pinchas. Y a las 2 de la maňana me estás esperando con una sonrisa nerviosa, porque no te puedes dormir, porque realmente no sabes que pasa y porque estás durmiendo en un hospital con mamá al lado preocupada y haciéndose la fuerte.
Y entro. Y me sonríes. Y me dices que esta vez también te la harás tu. Y te motiva el saber que llegarás a controlarlo. Y lo aceptas. Y cuando te digo que no eres un enfermo, me respondes que entonces es que estás aquí “como para aprender no?”….
Ay pequeño, no se si maňana se te vendra el mundo abajo y espero que nunca te sientas distinto a nadie. Pero qué especiales son algunas personas.
7 aňos y una lección.
Nunca deberíamos dejar de ser niňos.
Superación, adaptación, ilusión en cada cosa…y cero lamentaciones. Siempre adelante. #Pediatría